Único álbum en directo oficial de Sin Dios, ya tras la marcha de Ignacio (el grupo perdió a su voz más gruñona y su elemento siniestro). El puesto de bajista lo ocupó Pepino y claro, la segunda voz ya no era lo mismo. Pero fue muy valiente.El disco representa a la perfección lo que era Sin Dios en directo (su verdadera esencia): una apisonadora de hardcore furioso y militante. Fue grabado en Brasil y las ventas fueron destinadas a apoyar a un grupo de anarquistas brasileños enjuiciados en los tiempos de la socialdemocracia connivente de Fernando Henrique Cardoso.

Indispensable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.